El cartero llama cinco veces
—¿Sabes? Hoy me acordé de tí.
—¿De verdad?
—Si. Mucho.
—¡Que lindo! ¿Y eso como por qué?
—No se. A lo mejor escuché una canción que me recordó a tí. ¿Será que escuché una voz que sonaba como la tuya? No se. Tal vez percibí alguna fragancia flotando en el aire con moleculas de tu perfume. ¿Acaso fue el viento que me trajo tu nombre?. ¿O… o fue porque recibí notificaciones de tu metroflog en mis cinco cuentas de correo?
—A lo mejor fue eso.
Digamos que el amigo de un amigo está haciendo un directorio de aplicaciones web 2.0 en latinoamérica.
Supongamos que tiene todo listo pa lanzar, excepto un buen número de aplicaciones que listar. ¿Podrían ustedes sugerirle algunas al amigo de mi amigo? Basta con que sea un desarrollo con una aplicación pública localizado en un país de latinoamerica o realizado por un hermano latinoamericano en algun lugar del mundo.
El amigo de mi amigo es un poco quisquilloso en cuanto a qué considera 2.0 y qué no, pero estaría felíz si le ayudan proponiendo aplicaciones en los comentarios.
De chile, mole y pozole
El lunes pasado inicié la semana realizando un par de ilustraciones. La primera fue para un amigo que quería una mascota para un producto que está por lanzar y la segunda para un cliente. Generalmente no hago ilustraciones para clientes pero en esta ocasión estaba seguro que su diseño requería de una y me sentí capaz y con ganas de hacerla, así que lo hice.
Martes y miércoles fueron aburridos. La mitad del día (con día me refiero al total de horas trabajadas, que en su mayoría toman lugar en la madrugada) la pasé contestando mails o hablando con clientes y la otra mitad haciendo composiciones en Photoshop. Al final me di tiempo para programar un poquito en mi proyecto personal favorito
El Jueves lo pasé programando. Aprendí algunas cosas sobre MYSQL que no sabía y las puse en práctica. Fue muy divertido hasta que me topé con un bug de esos que están escondidos en el mas insospechado recoveco del código fuente. Eran las 4am cuando lo encontré: era una babosada. Desgraciadamente fue una de esas veces que la gloria de un pequeño triunfo no alcanza a disipar la frustración acumulada. Me puse a dibujar un rato para ahuyentar el estrés y me dormí.
El viernes inició temprano (para mis estándares noctámbulos). Bajé la última versión de jQuery la puse en la carpeta /webroot/js y me puse a escribir Javascript. Programar en Javascript debe ser de las cosas que mas me gustan… hasta que hace falta debuggear con IE. Afortunadamente en esta ocasión no fue necesario. Sólo trabajé medio día porque hacía falta ir a hacer algunas diligencias a los bancos y luego ir a cenar con The Girl. La madrugada me la gasté jugando carreras con el Google Reader y perdí.
Más Photoshop el sabado, luego un poco de slicing, html y CSS. Escribir CSS ya casi nunca es divertido, despues de haber escrito tantas reglas y propiedades tengo en la cabeza la solución para casi todos los problemas de layout que se me pueden presentar. Pero en esta ocasión no fue así y fue muy interesante tener un problema que me tomó un rato de experimentación resolver. Luego regresamos a Photoshopear.
El domingo me tomé un rato otra vez, para hacer por un amigo algo que me niego a hacer para los clientes, desempolve mi Flash y unos cuantos motions tweens después teníamos una bonita animación. En realidad la animación es a duras penas decente pero bueno, ese no es mi campo.
Y así es una típica semana para mí: haciendo de casi todo para ganarme la vida.
No es que no entienda el valor de especializarse ni lo hago porque quiera ser un todologo acapara-clientes. Pero es que siento que hay una razón por la que sé hacer todo esto y simplemente no sería feliz y me aburriría mucho haciendo una sola cosa siempre. A veces quisiera poder editar videos y hacer jingles y ¡ah! lástima que sea tan mal fotógrafo.
Nadie se hace famoso escribiendo un post viral…
… O al menos yo no.
Encontré copypasteado en Nice Fucking Graphics, un artículo que escribi hace ya casi 3 años y que se titulaba originalmente Trato de diseñador—que por cierto, es por mucho el post más exitoso de mi mediocre e inconstante carrera de blogger—el cual al parecer se convirtió en cadena de email en algún momento y aun sigue circulando por ahí, perpetuando el momento en que plasmé mi frustración diseñaril en las internets, con todo y el montón de mexicanismos. Lo curioso es que en algún momento, un habilidoso forwardero que no conoce o no le importa la licencia creative commons con la que fue publicado el artículo original decidió eliminar al autor y el enlace del texto.
Así que, mientras que me da gusto haber contribuido un poquitito a la cultura ciber-pop en el fondo me puede el hecho, de que eso no me va a repercutir en dinero y fama.
Gajes del Oficio
Cuando decidí dejar mi dayjob y dedicarme de tiempo completo a diseñar y desarrollar por mi cuenta crei que estaba considerando todas las variables posibles, que en mi mente se reducían mas o menos a cinco puntos:
- No tendré jefe
- Haré exactamente lo que me gusta
- Lo hare desde mi casa
- Y recibiré dinero por ello
- Yupi!
Y en estos cuatro meses he tenido que aprender que ser un freelance profesional va mucho mas allá de eso. Aprendí, por ejemplo, que hace falta entender algo de muchas clases de administración: administración de recursos, administración de tiempo, auto-administración de red bull despues de trabajar 18 horas sin parar y con el deadline encima, etc.
¿El método de aprendizaje? El usual en estos casos. Te caes, te raspas y te levantas con una nueva experiencia.
Pero esta caída ha sido la mas dura. Desde el viernes pasado mi rendimiento se fue reduciendo exponencialmente, yo le eche la culpa al cansancio, pero para el sábado al medio dia tenía una fiebre que prácticamente ya no me dejo levantarme de la cama. Hasta ayer los doctores dieron por fin con lo que tenía y estoy recibiendo el tratamiento adecuado. Aun no estoy al 100%, que va, no estoy ni al 50%. Pero confiamos en Dios que vamos pa arriba.
Sin embargo, un pensamiento que no dejaba de atormentarme era el trabajo que no se estaba haciendo. Estaba por terminar un proyecto, estaba por involucrarme en otro y tenía como cientos de otros pendientitos. Y de repente perdí control de todo. Algunos clientes consiguieron mi celular y me llamaron, algunos dejaron un correo en mi buzon, algunos dejaron catorce.
Aun no se que aprendí de todo esto. Debe haber una lección en algun lado, pero por lo pronto solo quería dar una pequeña explicación a mis clientes y amigos que leen este blog y se preguntaban a donde rayos habia ido.
Gracias.